- Los de Liverpool tienen otro acento, son algo raritos – decía – y siempre te hablan con una sonrisa en la boca.
El primero que pasó el examen fue el dueño de una cafetería cercana a la estación. Le pillé abriendo el establecimiento. No sonreía apenas, no abrió la boca salvo para interminables bostezos, y justo antes de colocar el letrero de la puerta de abierto, puso un CD de música ochentena a todo volumen en los altavoces exteriores del local, dando sus buenos días particular. Por lo menos, más ruidoso que la media si que era.
Hoy en día, en el puerto también vive del turismo. La popularidad de los Beatles y del equipo de fútbol han convertido Liverpool en un destino turístico de primer nivel. Dando un paseo por la costa es fácil encontrar puestos que te ofrecen paseos en ferry para poder disfrutar desde el agua de una hermosa vista panorámica de la urbe. Destaca el edificio Royal Liver Building, de 50 metros de altura, donde en su cúpula se hallan las estatuas de dos liverbirds, aves símbolo de la ciudad. Una leyenda dice que si los liverbirds echaran a volar, Liverpool dejaría de existir.


