DIARIO 3.0. Lisboa, en 8 clicks
Fotos tomadas en diciembre de 2012, un paréntesis dentro del crudo invierno..
DIARIO 2.0. Liubliana la bella
Bohemia a más no poder, con la música anónima que nunca falta por su calles, con su río que actúa a modo de calmante, con mercados y vendedores ambulantes, con parques donde no encuentras el final, con castillos por conquistar, con puentes donde poder dejar tu candados de enamorado...
CAJON DESASTRE. Olvida el rescate
No merece rescatarse aquello que no merece la pena. Y desde hace tiempo te miro con ojos de ternura, recordando ese pasado tan próximo como lejano, y no dejo de suspirar...
DIARIO 2.0. Latidos de Zagreb
Un par de plátanos, unas manzanas y unas peras fueron el motivo de discusión de una joven con el frutero. Ella agitaba los brazos violentamente de arriba abajo al mismo tiempo que era recriminada por el vendedor con palabras subidas de tono...
DIARIO 2.0. Venecia, la ciudad de los canales
Cuando llegues, pasa de comprar mapa. Piérdete por ese mágico trazado sinuoso de calles, canales, callejones, callejuelas y patios. Deja escapar el tiempo rodeado de ese espectáculo de ladrillo y agua. Encontrarás vías y puentes rotulados con grandes letreros que indican la dirección hacia los lugares de referencia más importantes...
16 mayo 2012
3M-IN SPAIN: Crepúsculo
Los últimos rayos de luz del día. Empiezan a desaparecer los nombres bajo mantas de oscuridad, aquellos que antes podían leerse serigrafiados sobre una extensa tela ocre. La puerta de entrada fue la primera en dar la bienvenida a la noche, seguida del televisor y la mesita donde descansa. La luz azul fija que desprende el aparato parece volverse inmune a la oscura enfermedad que azota la sala, destacando sobre el resto con fuerza y autoridad.
El espectáculo del crepúsculo deja la habitación en penumbras, difuminando contornos y formas antes claramente visibles, jugando contigo para ver si eres capaz de recordar donde se sitúa cada objeto. Sin darte cuenta, el tiempo ha hecho que tu también formes parte de ese conjunto de cosas difuminadas que han perdido su color.
Así son algunos de los atardeceres en España desde mi regreso, tranquilos, silenciosos, diferentes a los últimos dos años, sentado en una salita, viendo como una multitud de nombres de ciudades, serigrafiadas sobre esa extensa tela ocre que hace de cortina, van desapareciendo con el paso de los minutos.
Moroni, Rome, Dublin, Ottawa, Riga, Glasgow, Lima...
23 septiembre 2011
03 julio 2011
Día 281. Retírense
- Siéntate aquí, y disfruta del paisaje – parecía decir el sol antes de ocultarse definitivamente – porque mañana, cuando despiertes, podrás decir que presenciaste uno de los mejores atardeceres de tu vida.
El ocaso del astro se producía instantes despues de llegar al margen del estanque que acompaña fielmente al Monumento de Alfonso XII, una gran columnata con un gran número de esculturas que rodean a la estatua ecuestre del rey, todo ello en bronce y mármol.
Todo el mundo le daba la espalda al monumento. El espectaculo acontecía en el horizonte, donde un grupo de colores libraba su particular batalla por hacerse con los dominios del cielo. Tanto ellos como la multitud de sombras del parque se reflejaban en el agua, el espejo que servía de ventana para la otra realidad. Realidad a la que terminabas rendido.
La película que siempre se repite, que conoces su final, pero que te atrapa como el primer día. Minutos que se hacen cortos. Diferentes lugares, diferentes épocas, diferente compañía, pero una misma sensación: felicidad.
(desde el Parque del Retiro, en Madrid, una ciudad de sobra conocida por todos pero que siempre te sorprende; mientras llega el día de hablar de la capital de España, unas cuantas fotos más de este precioso parque, incluyendo el Palacio de Cristal, a máxima resolución, pinchando AQUÍ; Blanca, gracias por el paseo)
27 junio 2011
25 octubre 2010
Día 43. Viendo atardecer desde Lickey Hills
Allí estaba yo, en lo alto de la colina una tarde de otoño, hinchando mis pulmones a más no poder y disfrutando de las vistas. Absorto en las figuras y colores del horizonte, aún me daba tiempo para ver a la ardilla corretear a mi lado, la alfombra de hojas secas que tapizaba todo el suelo, y escuchar un mágico canto de una pequeña ave a la cual aún no he conseguido ponerle nombre. Todo, en su conjunto, hacía más placentera la despedida del sol.
Llevaba unos días algo confuso, nervioso, incluso algo desanimado. No sé si por todo el papeleo, por mis continuas peleas con el idioma, o por ver como de momento no llega el trabajo deseado.
(gracias al simpático conductor del autobus número 62, que si no hubiera sido por él hubiera terminado en cualquier otro lugar; todas las fotos de este espectacular paraje, a máxima resolución, pinchando AQUÍ)
14 septiembre 2010
Día 4. Cuando se esconde el sol
(Para todos aquellos que retan a los ricos empresarios de la Costa del Sol con imaginación e ingenio para ganarse la vida)

