La llegada en tren a Conwy es espectacular, ya que la estación esta situada entre viejos muros secundarios pertenecientes a uno de los castillos más majestuosos de Gales, el Castillo de Conwy. Si aun así te sabe a poco, prueba a llegar desde la ciudad de Bangor. Las vías van paralelas a la línea de costa en muchos momentos, viendo hermosas playas de arena.
Que ganas tenía de volver a estar junto al mar, aunque esta vez sean las frías aguas del Atlántico. Conwy es una ciudad costera y un popular destino turístico, no solo por la fortaleza, sino también por su puente colgante, su costa, sus calles (tiene el privilegio de tener entre sus viviendas el hogar más pequeño de Gran Bretaña, una casita roja situada en el puerto)…
El Castillo de Conwy fue construido entre 1283 y 1289 como parte de la segunda campaña del Rey Eduardo I de Inglaterra en Gales. El castillo está dividido en dos patios, con el exterior y el interior rodeados por cuatro torres cada uno. Se estima que se gastaron 15.000 libras en construir el castillo y las defensas de la ciudad, la mayor suma gastada por el rey en ninguno de sus castillos en esa época; uno de sus principales objetivos era el de proteger la entrada del río Conwy.

